Inteligencia Emocional

Brody (1999) entiende las emociones como sistemas motivacionales con componentes fisiológicos, conductuales, experienciales y cognitivos, que tienen una valencia positiva o negativa (sentirse bien o mal), que varían en intensidad, y que suelen estar provocadas por situaciones interpersonales o hechos que merecen nuestra atención porque afectan a nuestro bienestar.

Las emociones básicas son alegría, tristeza, miedo, ira. Estas emociones, como mencionamos anteriormente, se desencadenan o gatillan ante estímulos específicos, pero también de acuerdo al modelado y la historia del individuo, pueden activarse con estímulos idiosincráticos, condicionados, aprendidos a lo largo de su historia evolutiva, ontogenia.

Principalmente, podemos distinguir dos grandes categorías de emociones:

  • Aquellas que provocan que nos alejemos del dolor, como pueden ser el miedo o el estrés.
  • Aquellas que provocan que nos acerquemos al placer, como pueden ser la alegría o la motivación.

Nuestro cerebro ha evolucionado para que demos prioridad a las emociones que nos alejan del dolor, de forma que solo nos preocuparemos por acercarnos al placer cuadno no exista dolor.

Según Paul MacLean (1970), nuestro cerebro está formado pro tres sistemas que interactúan entre sí. Estos sistemas son:

  • Cerebro reptiliano o sistema instintivo. Este sistema se encarga de llevar a cabo las actividades automáticas, como por ejemplo: la respiración, y también nos ayuda a ejecutar los mecanismos básicos de supervivencia, como la lucha o la huida.
  • Cerebro límbico o sistema emocional. En este sistema está la clave de nuestras emociones, con él podemos aprender a construir emociones más compmlejas como la alegría, el enfado, la tisteza o el amor, es decir, emociones más evolucionadas que nos permiten alejarnos del dolor aprendido, pero también acercarnos a lo que nos proporciona placer.
  • Neocórtex, corteza cerebral o sistema cognitivo-ejecutivo. Esta es la parte de nuestro cerebro que nos permite, entre otras cosas, realizar procesamientos más complejos de la información, como por ejemplo, el pensamiento creativo.

Es importante tener en cuenta que, estos tres sistemas puden inhibirse de forma voluntaria en caso de experimetnar una emoción de estrés y ser capaces de controlar nuestro sistema cognitivo-ejecutivo. Para ello, es necesario desarrollar lo que se conoce como Inteligencia Emocional.

Según Goleman (1996), la Inteligencia Emocional es la habilidad que nos permite inhibir o potenciar emociones en nosotros mismos y en los demás, para poder utilizar nuestro sistema cognitivo-ejecutivo, que esel que nos ayudará a alcanzar nuestros objetivos.

Las fases que debe recorrer una persona para ser considerada emocionalmente inteligente según Wayne Leon Payne, Peter Salovey y John Mayer, son las siguientes:

  • Autoconocimiento. Capacidad para reconocer las emociones que siente una persona en el momento.
  • Autocontrol. Capacidad de una persona para controlar y guiar sus emocones de forma voluntaria, sin dejarse dominar por ellas.
  • Automotivación. Capacidad de una persona para motivarse a si misma y despertar emociones que influyan favorablemente en la consecución de sus objetivos.
  • Empatía. Capacidad de reconocer en los demás las emociones que están sintiendo en ese momento, e incluso, sentir lo mismo que ellos.
  • Relaciones sociales. Capacidad de gestionar las relaciones con otras personas e incluso, influir en sus emociones.

Es importante añadir que, el autocontrol es una capacidad en la que están involucrados los lóbulos prefontales, una parte de nuestro cerebro que no termina de desarrollarse hasta los 25-30 años, por este motivo, los niños y adolescentes disponen de menos autocontrol que los adultos, independientemente de cuánto lo entrenen.


Bibliografía

Brody L (1999) Gender, Emotion, and the Family. Cambridge, MA: Harvard University Press.

Goleman, D. (1996). Inteligencia emocional. Barcelona, Kariós.