El aprendizaje natural del cálculo

Las acciones sobre los objetos como reunir, separar, retirar o repartir tienen una traducción simbólica a través de las operaciones numéricas. Este tipo de acciones son las que pueden realizar los niños más pequeños, para después, concluir de forma natural en la suma y la resta.

Es importante destacar que un niño de la etapa de Educación Infantil, no aprenderá a sumar ni a restar, sino que se aproximará a la idea de estas operaciones por medio de la construcción individual e interna. Por este motivo, es importante generar situaciones de aprendizaje con un material concreto y discreto, aumentando la dificultad de las mismas de forma progresiva.

Un infante, hasta los 7/8 años de edad no tiene establecidos los conceptos de suma y resta como tal, así como tampoco, tiene establecido la conversión de cantidad. A esto se le añade, que la mente del niño no es reversible, es decir, no es capaz de volver al punto de partida. Sin embargo, puede construir sus primeras ideas sobre operaciones.

En resumen, el pensamiento del niño es intuitivo y no ofrece razones lógicas y éstos aprenden mediante la acción: ensayo y error.

Los conceptos previos para la suma y la resta serían:
  • Conocer las agrupaciones, los conjuntos, la cantidad, la medida y el número.
  • Ambas operaciones se pueden trabajar desde todas las áreas curriculares. Por ejemplo a través de los cuentos: los tres cerditos (se caen todas las casas menos una); las rutinas de clase; fechas; como los cumpleaños (faltan tantos días para...).
Utilizaremos materiales que reúnan las siguientes características:
  • Que sea discreto, es decir, que se pueda contar, agrupar y separar.
  • Teniendo en cuenta diferentes propiedades: forma, color, tamaño, grosor y textura.
  • Material que podamos encontrar en casa: envases vacíos de Yogurt o natillas, piedras, macarrones, lápices de colores, juguetes, etc.
  • Material estructurado: juegos lógicos, regletas, cubos de madera.

Aprender a sumar de forma natural

Anteriormente, hemos indicado que es importante que el niño o la niña aprendan a sumar de forma natural. Aprender a sumar sobre el papel, es importante, sí. Sin embargo, no todos los niños disfrutan aprendiendo de esa forma, es importante encontrar el equilibrio y asegurarnos de que entiendan bien el proceso. La teoría es muy bonita, pero, ¿cómo lo hacemos estando en casa con los nños?

A lo largo del día, vivimos múltiples situaciones en las que tenemos que emplear nociones de cálculo, por ejemplo: a la hora de comprar y comprobar que la vuelta esté correcta, cuando cocinamos, al ordenar el armario, etc.

Trabajar el cálculo de forma natural con los infantes, es sencilo. Tan solo, tenemos que dejarles ser partícipes en estas acciones y verbalizarlas, de esta forma, les haremos conscientes del aprendizaje.

Un ejemplo para trabajar la suma de forma natural, con los más pequeños de casa

Esta actividad estaría pensada para hacerlas antes de que el infante tenga adquirido el cocnepto de la suma y la resta, es decir, antes de los 7/8 años.

El fin de semana haremos de comer macarrones con queso, salchichas y tomate, con la idea de que nos ayuden a prepararlo.

Primero, le decimos que tenemos que preparar los ingredientes que necesitamos y dejamos que sea él o ella quien haga el recuento, si se les olvida algo, nosotros intentaremos animarles para que lo digan.

A continuación, preparamos los ingredientes que vamos a necesitar para que ellos lo vean: macarrones, queso, tomate y salchichas.

Le preguntamos cuántas personas comerán ese día en la casa, en este caso 4, ¿cúantos macarrones vamos a necesitar? Para este caso, cogeremos la medida de una taza de desayuno por cabeza. Y dejamos que ellos llenen la taza de macarrones y la vuelquen sobre un plato hondo o una ensaladera, hasta completar 4 tazas por cabeza.

Posteriormente, les preguntamos cómo se hacen los macarrones. Aunque no lo hayan hecho nunca, pueden saberlo de otras veces que nos hayan visto cocinar a nostoros. Y le pedimos a ellos que controlen cuánto tiempo tienen que estar en el fuego. Podemos pedirles que pongan el temporizador en el móvil.

Mientras los macarrones se están haciendo, haremos las salchichas en una sartén. Previamente, preguntaremos o supondremos la cantidad de salchichas que va a comer cada comensal por cabeza: supongamos que son 2. Dejaremos al niño, o niña, que sea quien las cuente y calcule cuántas son en total.

Una vez que estén los macarrones cocidos, dejaremos que sean ellos quienes emplaten. Nosotros, les explicaremos el proceso que están siguiendo: dividir la cantidad de macarrones que hay entre cuatro platos, para que todos podamos comer.

Finalmente, dejaremos que ellos coloquen las salchicas por encima de los platos y les añada queso. Al igual que con los macarrones, nosotros verbalizaremos el proceso que están llevando a cabo: dividir. 

¡Y listo para disfrutar!

Adaptaciones para la etapa de la Educación Primaria

Para los niños que ya estén más avanzados, podemos trabajar las matemáticas de la misma forma, no obstante, las cantidades las mediremos en gramos.