Desarrollo psicoevolutivo del alumnado en la Educación Primaria

Los patrones de desarrollo son similares en todos los individuos, aunque cada sujeto posee unas características particulares y un ritmo propio de desarrollo debido a la combinación de varios factores.

Palacios indica, que a medida que crecemos, cobra más importancia el entorno, aumentando las diferencias entre los infantes y siendo más fácil el establecimiento de etapas universales. No obstante, si el potencial innato no recibe estímulos, este no se desarrolla.

Aspectos cognitivos

Según Piaget, el comportamiento inteligente se caracteriza por la capacidad para lograr metas semejantes variando la secuencia de esquemas que conducen a ella.

Podríamos haber aludido a distintos autores al realizar una clasificación del desarrollo cognitivo infantil (Kroll, Wallon, Freud, entre otros), no obstante, en el presente tema vamos a referirnos a Piaget por ser uno de los autores de mayor aceptación y cuya clasificación está ampliamente extendida en el ámbito educativo.

Estadio sensoriomotor (0 a 2 años)

Desde el nacimiento hasta los dos años, estaríamos dentro del primer ciclo de la Educación Infantil.

Esta etapa, se caracteriza por la inteligencia práctica y los logros más destacados son: el establecimiento de la conducta intencional, la construcción de la permanencia de objetos, las primeras representaciones y el acceso a la función simbólica que culmina la evolución de la inteligencia sensoriomotora.

Fase preoperatoria o preoperacional (2 a 7 años)

Desde los dos hasta los siete años, estaríamos entonces, en las etapas de Educación Infantil (segundo ciclo) y Educación Primaria (primer curso).

Se caracteriza por el paso de la inteligencia práctica a la inteligencia representativa basada en esquemas de acción internos y simbólicos mediante los cuales el niño manifiesta la realidad a través de signos, simbólicos, imágenes, conceptos, etc.

En este estadio Palacios nos indica que existen una serie de limitaciones:

-          Egocentrismo, dificultad para ponerse en el punto de vista de los demás.

-          Ausencia de reversibilidad, no vuelve al punto de partida de sus cogniciones.

-          Insensibilidad a la contradicción.

-          Razonamiento yuxtapuesto, es decir, relaciona las acciones sin que exista una relación causal o lógica.

-          Pensamiento exclusivamente ligado a los indicios perceptivos, acción del momento y razonamiento inductivo.

-          Pensamiento mágico.

Estadio de las operaciones concretas (7 a 11 años)

Desde los siete a los once años, luego estaríamos de lleno en la etapa de la Educación Primaria. García y Lacasa indican que “resulta muy evidente que entre los seis y los doce años se produzcan cambios importantes en el funcionamiento cognitivo del niño”

En esta etapa, se supera el egocentrismo, aparece la lógica y la reversibilidad y las operaciones dejan de ser rígidas y se desenvuelven en uno y otro sentido.

Desde el punto de vista lingüístico se producen avances en esta etapa: desarrollo y uso adecuado de estructuras sintácticas complejas, gran desarrollo del vocabulario y comprensión del significado de las palabras independientemente del contexto donde se utilizan.

Desde el punto de vista espacial, el niño a partir de los 7-8 años, accede a un espacio representativo y será capaz de tomar puntos de referencias externos a sí mismos de las relaciones espaciales proyectivas y euclidianas.

Estadio de las operaciones formales.

Desde los once o doce años, luego nos encontraríamos en la etapa de la Educación Secundaria Obligatoria.

No obstante, durante el tercer ciclo de la Educación Primaria culminan el estadio evolutivo-madurativo de las operaciones concretas, y aparece la lógica formal, la capacidad para operar lógicamente con entidades lingüísticas. Se accede al mundo de lo posible y el pensamiento es capaz de realizar operaciones deductivas, obtener consecuencias, de la exhaustividad lógica y del análisis teórico.

Aspectos motrices

Desarrollo de la percepción corporal

La percepción corporal se define según Le Bouch como “el conocimiento inmediato y continuo que tenemos de nuestro cuerpo, en estado estático o en movimiento, en relación con sus diferentes partes y sobre todo en relación con el espacio y los objetos que nos rodean”

Hasta los 7 años, el niño se desprende progresivamente de la subjetividad. Paso de un estado global y sintético a la posibilidad de representación estructurada.

De 7 a 12 años, el esquema corporal está estructurado definitivamente. Aparece la posición relativa de los segmentos corporales y la justa proporción entre los mismos. Primacía de la representación sobre la percepción.

Desarrollo de las capacidades físicas

García Lavera clasifica las capacidades físicas en: capacidad física básica y capacidad física coordinativas.

Capacidad física básica: fuerza, resistencia, velocidad y flexibilidad. Estas, evolucionan hasta la pubertad.

Capacidad física coordinativas: coordinación y equilibrio. Su desarrollo es el reflejo de la evolución y maduración del sistema neuromotor. El control del movimiento obedece a dos leyes:

-          Ley cefalocaudal: primero se controlan los movimientos de las zonas del cuerpo más próximas a la cabeza.

-         Ley próximodistal: se empieza controlando los movimientos de los hombros, los codos, las manos y, por último, los dedos.

Desarrollo de las habilidades motrices

Como consecuencia del desarrollo de las capacidades perceptivas, cognitivas y físicas, se irá aprendiendo habilidades motrices:

Las habilidades motrices básicas se desarrollan a partir de los 6 años. Sánchez Bañuelos afirma que la clasificación más apropiada en el contexto escolar de estas habilidades es la relacionada a los desplazamientos, los saltos, giros, lanzamientos y recepciones de objetos.

Las habilidades genéricas se perfeccionan en torno a los 8-10 años. Según Enrique Serra, estas habilidades son las siguientes: botes, golpeos, conducciones, paradas, intercepciones y pases.

Las habilidades motrices específicas se desarrollan a partir de los 10-11 años una vez que se han afianzado las habilidades básicas y genéricas y requieren cierta eficacia en su ejecución, al estar encaminadas hacia la consecución de un objetivo concreto en unas condiciones determinadas, como son los reglamentos de los distintos deportes.

Aspectos afectivos y sociales

Wallon coincide con Vygotsky al afirmar que el niño es un ser social desde que nace y que, en la interacción con los demás, va a residir la clave de su desarrollo.

Aspectos socioafectivos en la primera infancia (de 0 a 2 años)

Uno de los aspectos esenciales del desarrollo social durante los dos primeros años de vida es el desarrollo afectivo. Son el apego y la amistad los vínculos afectivos básicos.

El apego es un vínculo afectivo que establece el niño con las personas que interactúan de forma privilegiada con él. Este vínculo se consolida con el desarrollo de las capacidades intelectuales. Las nuevas capacidades mentales y lingüísticas facilitan también la comunicación y el entendimiento con sus figuras de apego.

Aspectos socioafectivos en la segunda infancia (de 2 a 6 años)

Según Wallon, en esta edad empieza a configurarse el autoconcepto del niño, la conciencia de la existencia de sí mismos como sujetos independientes. Y, en base a este, se desarrolla la autoestima, gracias a la:

-          Afirmación de su yo, que conlleva una crisis de oposición y cabezonería.

-          Seducción de los demás y de ostentación de sus gracias.

-          Imitación e identificación con los adultos.

Aspectos socioafectivos en la tercera infancia (de 6 a 12 años)

Su autoconcepto va ganando carácter psicológico y social. Los infantes se van diferenciando por sus pensamientos, deseos y sentimientos.

En esta edad hay cierta estabilidad en la autoestima y estará determinada fundamentalmente por:

-          Los padres a través de una relación de aprobación y aceptación.

-         Los iguales, ampliando así sus relaciones sociales que le pueden llevar a enriquecer la imagen de sí mismo, confirmándola y modificándola.

En general, con la ayuda inestimable del juego y del grupo de iguales se introducen y construyen su autonomía personal y social.