Construcción de la noción de tiempo histórico en la Educación Primaria

Según la Real Academia de la Lengua Española, el tiempo es una magnitud física que permite ordenar la secuencia de los sucesos, estableciendo un pasado, un presente y un futuro. Su Sistema Internacional es el segundo (s).

Tiempo histórico

María Alcázar Cruz Rodríguez define tiempo histórico como la simultaneidad de duraciones, movimientos y cambios diversos que se dan en una colectividad humana a lo largo de un periodo determinado.

Debemos distinguir entre “tiempo cronológico” y “tiempo histórico”. El primero de ellos, según Trepat, A., se encarga de medir en años, décadas, siglos, etc. Y el segundo, explica los acontecimientos sucedidos en ese periodo de tiempo.

Entre los autores que han expuesto la importancia de las diferentes escalas de duración de los hechos históricos, señalamos a Braudel, que resume en tres las categorías históricas:

  • El tiempo corto (acontecimiento): independiente de la trascendencia histórica que tenga el acontecimiento y tampoco se tiene en cuenta las estructuras económicas y sociales en las que tiene lugar. Por ejemplo, el golpe de estado del 23F.
  • El tiempo medio o la coyuntura: el tiempo medio es la duración de la coyuntura, entendida ésta como el conjunto de características y condiciones que identifican un momento histórico en un periodo concreto.
  • El tiempo largo o la estructura: es el que se corresponde con la estructura, es decir, aquella realidad histórica que permanece por debajo de los acontecimientos y de las coyunturas y que no se modifican con un solo acontecimiento.

Adquisición de la noción de tiempo histórico

Para hablar de la construcción del concepto de tiempo histórico, previamente, debemos construir la noción de tiempo y para ello, debemos hacer referencia a Piaget, según el cual, sigue esta secuencia:

  • 4-6 años: se adquiere el tiempo personal y el orden.
  • 6-9 años: adquiere el tiempo físico y el concepto de duración.
  • 9 años: adquiere el tiempo social.
  • Entre los 11 y los 16 años adquieren la noción del tiempo histórico.

La comprensión cabal del tiempo histórico requiere también de aquello que Piaget denominaba “pensamiento formal abstracto”. Nociones como la simultaneidad, permanencia y cambio, conforman el entramado de ideas que llamamos tiempo histórico y facilitan la comprensión de los procesos históricos en sus diversos aspectos: político, económico, social, cultural e ideológico.

Desgranemos brevemente esta etapa:

  • Seriación cronológica de acontecimientos: en torno a los 11 años el niño puede situar, en nuestro caso, en la era cristiana, entre 2 y 5 hechos históricos, del más lejano al más cercano.  En el caso de situar hechos en otras cronologías, debemos esperar a que tenga en torno a 15 años.
  • Seriación causal: A los 13 años, se tiene la capacidad para relacionar sucesos.
  • Concepto de duración: entre los 6 y 11 años aproximadamente, tienen una noción cualitativa del tiempo histórico. Depende de las cosas que pasen en un periodo piensan que es más corto o largo. Por ejemplo, los niños de la etapa de Primaria creen que la prehistoria fue un periodo corto de tiempo porque “suceden pocas cosas”.
  • Conocimiento de fechas: Los alumnos de Primaria tienen gran capacidad para recordar fechas, pero el aprendizaje memorístico ha caído en el olvido.
  • Nociones complejas del tiempo histórico: se adquieren en torno a los 17 años. son causalidad y cambio. Van comprendiendo que entre las “causas” y el “hecho” hay un periodo de tiempo más o menos largo.

Ámbitos de estudio de procesos y hechos históricos

Historia sectorial

Se entiende como cada una de las divisiones de la ciencia histórica, en las que el historiador centra su interés en el análisis y explicación de un aspecto determinado del pasado. Entre estos sectores, los más importantes son:

  • La historia política: narración y análisis de los hechos, ideas, movimientos y líderes políticos que suceden a lo largo del tiempo, estructurados en torno al Estado-nación.
  • La historia social es la división de la ciencia histórica que toma como objeto la sociedad en su conjunto como reacción frente a la historia tradicional.
  • La historia económica es el estudio de los hechos, procesos y estructuras económicas en el tiempo.
  • La historia del arte: cuyo objeto de estudio sería la pintura, la escultura, la arquitectura, etc.

Ámbitos de especialización

La complejidad de los hechos y procesos históricos ha dado lugar a la especialización de los estudios históricos. A continuación, se indican algunos:

  • Microhistoria: analizar cualquier clase de acontecimiento, personajes o fenómenos.
  • Historia de la vida cotidiana: al conocer la vida cotidiana de distintas épocas y de diferentes pueblos se logra un acercamiento al conocimiento más real y global de la historia.
  • Historia de las mujeres: valorando el papel de la mujer a lo largo de la historia.
  • Historia del juego.
  • Historia del deporte

Ámbito espacial

Considerándola desde el punto de vista espacial, podríamos considerar la Historia Universal, la Historia de España, la Historia de Andalucía, etc.

El aprendizaje de las grandes etapas históricas de la humanidad

El criterio más comúnmente aceptado por los miembros de la comunidad científica son las divisiones de la historia atendiendo al ámbito geográfico con referencia a su extensión en el tiempo, creando así, el eje cronológico.

La Historia se divide en edades o etapas, incluyendo todo el periodo histórico a partir de la aparición de la escritura, por lo tanto, la prehistoria quedaría fuera. Así:

  • La Edad Antigua irá desde la aparición de los primeros textos escritos hasta la caída del Imperio Romano.
  • La Edad Media, desde el final de Roma hasta el derrumbe de Bizancio.
  • La Edad Moderna, desde la caída de Bizancio hasta el estallido de la Revolución Francesa.
  • La Edad Contemporánea, desde la Revolución Francesa hasta hoy.

Esta división se ve muy criticada, porque no se puede aplicar todas las partes por igual. Por ello, se ha propuesto subdividirla en periodos políticos y económicos e incluso añadir un nuevo periodo llamado Historia Actual a partir de la mitad del siglo XX.

Esto mismo ocurre con las Etapas, cuyos comienzos y finales los recordamos a partir de fechas simbólicas:

  • Año 476 para el final de la Edad Antigua.
  • Año 1453 para el de la Edad Media.
  • Año 1789 para la terminación de la Edad Moderna.
  • Año 1945 como final de la Edad Contemporánea.

En definitiva, las etapas históricas realmente funcionales se caracterizan por su relación con todos los factores que las conforman.

Línea del tiempo para el aprendizaje de las etapas históricas

El aprendizaje de las etapas históricas se presentará en la última parte del tema “intervención didáctica”

Trèpat nos indica que la línea de tiempo o friso cronológico como sistema de representación gráfica del tiempo histórico de sucesión constituye una técnica sencilla y potente para construir el sentido del tiempo histórico. Conocer cuando ocurrieron los hechos y en qué orden tuvieron lugar es necesario para entender la relación entre ellos y explicar la causalidad histórica.

Utilización de documentos: orales, escritos y restos materiales

Documentos orales

El documento oral es el que no está fijado a ningún escrito, aunque resulta muy útil para reconstruir y conocer la Historia, ya que su gran valor está en que la comunicación oral ha sido la más usada a lo largo del tiempo. Haciendo resurgir el género conocido como Historia Oral, que constituye la Historia oficial, junto a otras fuentes de información.

Las fuentes orales son un recurso didáctico muy eficaz para recuperar nuestro pasado más reciente, aunque solo sirve para este periodo debido a su inmediatez.

En la Enseñanza Primaria, el enfoque más acertado es acercar al alumno a la Historia más cercana de su familia, ciudad y comunidad, convirtiéndose así en investigadores donde el maestro deberá fijarle unos objetivos, proponerle el tema y dirigirle cuales son las informaciones interesantes de todas las obtenidas.

Para el alumnado, el elaborar un trabajo con documentos orales puede suponer conocer e interpretar hechos del pasado, por un lado, y por otro, encontrar sentido a comportamientos de su propio entorno.

Documentos escritos

Los textos son un elemento esencial en el aprendizaje y enseñanza de la historia. Por un lado, gran parte del trabajo del historiador se basa en documentos escritos, y, por otro, como señala Fernández Corte, los estudiantes reciben la mayor parte de los contenidos históricos a través de los textos” Mario Carretero y Margarita Limón en su artículo “La construcción del conocimiento histórico” en Cuadernos de pedagogía 133.

Ante un material escrito, hay que resolver algunas cuestiones antes de utilizarlos:

  • Problemas en el campo de la autenticidad
  • Problemas al tratar de saber de qué trata: como descifrar manuscritos.
  • Desentrañar su significado, como ocurre con los documentos legales y diplomáticos.

Entre los documentos escritos podemos encontrar: los textos literarios, los textos históricos, los diarios y memorias, los textos geográficos y los libros de registro.

Restos materiales

La fuente arqueológica es la que sirve para reconstruir la historia cuando no hay fuentes escritas para hacerlo. Los llamados residuos materiales que han llegado hasta nosotros en forma de reliquias de nuestro ayer son una base fundamental para cimentar nuestra historia. El estudio de los restos abarca dos aspectos diferentes.

  • Su localización y excavación en un yacimiento, donde intervienen la observación de disposición de los objetivos, el orden de aparición y el levantamiento de planos.
  • El trabajo de laboratorio, implicando su análisis para llegar a una interpretación correcta. En este punto, con frecuencia hay que recurrir a técnicas especiales, como la fotografía aérea.

Los restos materiales como recurso didáctico, considerados como un complemento de la asignatura, acercan la Historia al alumno, y considerándola éste un poco menos abstracta.